Archivos para el mes de: junio, 2000

(Sobre “La Clarté” y Le Corbusier)

            A propósito del “Triángulo de Villereuse” y su traducción, publicado en el nº 51 de esta revista, hay que admitir que los duendes existen, eso que en religión llaman “angel custodio”, celestial o diabólico. No es extraño que los supersticiosos creamos en ellos a ciegas, a pesar de Napoleón en la campaña de Rusia: “Je suis un homme de raison”. En este mundo del escribir, nadie sabe por qué, pero el duende se carcajea de nosotros, vocablo imposible de traducir a ningún idioma foráneo. Los franceses lo resuelven con “esprit”, los ingleses se valen del “flair” o el “ghost”, fantasma, y el alemán, con el “geist”. Leer el resto de esta entrada »

Tienen un sabor especial. No son orquestas de alto rango, artistas anónimos. Las oyes y la sangre se te revuelve, te enciende, te riza sueños de juventud, que ya se caneció y todo sigue igual. La “peña” son ahora tus hijos y tus nietos, con más ganas que nunca de romper y rasgar, exigirlo todo, reivindicar el aire que respiramos bajo el paraguas del sigilo policiaco. Leer el resto de esta entrada »

Los duendes existen, que nadie lo dude. No es de extrañar que los supersticiosos creamos en ellos a ciegas. Algún torero tiene duende y mira al toro y le echa el mal de ojo. Si el toro me mira torcido, arrojo los trastos junto al burladero y me niego a torearlo. Si me cae bien, se produce la gran compenetración, empatía bestial, la faena se enciende y ya está, por la puerta del Príncipe, con cuatro orejas y dos rabos. Rafael el “Gallo” no puede, en cierta ocasión, matar al morlaco, y el peón le pregunta: “¡Dónde se lo pongo, maestro!”, y el “Gallo” le contesta, harto de la mala suerte: “¡En el desolladero!”. Leer el resto de esta entrada »

Lúcidas charlas acerca de jugosos asuntos nos unieron sin esperar nada uno del otro, sólo intercambiar pareceres distantes, tu hombría de bien antes que la idea. “Que las ideas son papel mojado si no se hace algo por el pueblo, mi pueblo, lo único que importa”, me repetías machacón, “que todo es un engaño”. Hace un mes no más me contaste una de tus batallas antiguas: Y ya le dije al “diputao”: “Ya vendrás a pedirnos el voto a los de Aras, que allá te esperamos”. Leer el resto de esta entrada »

Que nadie se equivoque, no se trata del signo zodiacal, el mío, “Leo” por los cuatro costados. Dicen que somos un fardo de virtudes y algún que otro defecto, soberbios, dominantes. Nada se nos pone por delante, hemos nacido para ganar, ganar siempre, sin admitir la derrota. Y por eso estoy aquí, colaborando en esta página, y a mucha honra, y a quien no le guste que le ponga cintas, ¡que los hay!. Si perdemos, a buscar las causas, hurgar en los entresijos de la piel, hasta encontrar la razón de por qué salió mal la jugada. Leer el resto de esta entrada »

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