Deia, 21 de abril de 2000

         “Ordeno y mando en este bando que se fusile a todo Dios”. Tal cual lo voceó “Santodios”, el pregonero, por estas callejuelas, caños de alcurnia cruenta, la primera semana del 1936, a quien conocí en mis albores, seis añitos no más. Lo recuerdo rechoncho, tripudo, ojos pitarrosos, boina roja y bastón de bambú. La narración oral así nos lo contó en el escaño del fogón, donde se fraguaron las hazañas épicas y las terribles derrotas que Euskal Herria sufriera durante su belicosa existencia por sobrevivir frente a los perros que van royéndola siglo tras siglo.

“Utrinque roditur”, lema del Príncipe de Biana, Nafarroa roída por unos y otros. La carnaza de esta tierra alimentó y nutre el odio y la locura de tanto traidor. Y ya está bien de manipular, envenenar el alma y el ser de las gentes de la Ribera. ¡Luego pedís que no insultemos!. No es insultar, es llamar a cada cual por su nombre. Estáis minándoles la identidad. Queréis que Nafarroa sea española y francesa y no reparáis en insultos y embustes de baja ralea ni medís la gravedad de tales artimañas soeces, ¡que no está el horno para bollos!.

“Hasta a mi madre le han comido el coco”, se me queja con amargura un ribero. “El “Ollarra” ese despotrica contra Arzalluz en un texto alucinante. Entre el ABC y el “Diario de Navarra” le han hecho creer que tal señor es el único culpable de todos los desaguisados. Incluso llega a decirme que es un asesino.”

¡Qué ocurre aquí!. Nos tiramos 14 meses de “alto el fuego”, el Aznar no mueve un dedo, ETA nos advierte una y otra vez que ya es hora de entrar por vías políticas. Entramos y el Gobierno se ríe de todos: manda dos docenas de prisioneros políticos Despeñaperros abajo. ETA rompe la tregua y, sin embargo, el culpable no es Aznar, la culpable es la Organización. El culpable de la “kale borroka” es Arzalluz. Ya no Otegi o yo, ¡es Arzalluz!. Hay que derribar el Gobierno Ibarretxe a toda costa, no importa la roñosería que se le lance, lo esencial es repetirla día y noche, hasta que cuaje, estilo Goebbels, ministro de Información y Propaganda de Hitler: ¡Elecciones anticipadas, incautos!.

Los Gobiernos son angelitos de Dios. Los militantes de EH y HB, demonios. Si ocurre un chandrío, el culpable es Arzalluz. Si a un crío, manifestante a favor del Euskera por las calles de Iruñea, le llueve del cielo una pelota de goma y le hace un estropicio, es un ejemplo, los culpables son los organizadores de la manifa, o sea, el colectivo “Sortzen”, y no el guardia que dispara. La culpable no es la policía ni Ansuategi, el Gobernador, el que manda la policía del orden en Navarra. El culpable es el Euskera, Arzalluz, Begoña Errazti, Otegi y este cura. Más aún: El culpable es el mocete, te replican en pleno rostro, que no debe ir a esas cosas. ¡Qué pinta un crío en tal menester!.

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